Llevo treinta años escuchando órdenes de padres, profesores, jefes... y casi el mismo tiempo planteándome y discutiendo las que no me parecían justas o lógicas, en algunas ocasiones buscándoles un porqué para evitar el predecible
"porque yo lo mando". Y ahora resulta que me voy a callar por alguien sin cara ni nombre, cobardemente escondido en el anonimato... pues va a ser que no.. Soy demasiado orgullosa y difícil de vencer,
no me voy a largar sólo porque alguien me lo mande.Las diferencias de opinión, sarcasmos, ironías y discrepancias en general me gustan y me hacen replantearme las cosas. Sé que puedo equivocarme al opinar o al expresarme porque -como soy una terrorista literaria- cuando hablo y cuando escribo no reflexiono todo lo que sería recomendable para no lastimar a nadie...
lo siento, debe ser defecto de fábrica.
Lo que escribo y lo que digo es únicamente lo que pensé ese día a esa hora y podría cambiar de opinión en un momento dado, ¿o también está prohibido?. Cómo era aquello...
Prefiero ser dueña de mis silencios a ser exclava de mis palabras...Este tiempo atrás me sentí víctima de alguna especie de mal de ojo: Me quedé sin internet en casa justo después de postear
algo que no sentó demasiado bien y luego me enteré de las descalificaciones personales, insultos y amenazas varias que el post provocó, por una llamada de teléfono sin tener
herramientas para contestar ni defenderme. Ni siquiera fui yo quien tecleó el
Game Over.
Gracias.
Luego llegó la
despedida y pude asistir encantada a mi funeral cibernético, recibí más apoyo del que nunca hubiera pensado y me animó muchísimo.
En este tiempo de
suicidio bloguero, he estado repasando mis palabras, leyendo las cafradas que he escrito y fíjate tú lo que son las cosas (y mi alzheimer galopante) que escribí prácticamente
el mismo post hace algunos meses (Agosto 2005). Esa vez no recibí tantas críticas machacantes, ni tampoco insultos provenientes de gente que yo consideraba amigos (posiblemente porque no lo leyeron) y que tras ese post (clavao al que tanto les ha dolido), siguieron siendo mis
"colegas" y sin embargo a raíz del segundo, dejaron de
"ajuntarme". (Por lo menos estos discreparon con su firma por delante!!)
Igualmente graciosos me resultaron los comentarios del tipo
"llevo leyéndote X tiempo y como has dicho eso tan tremendo ya no volveré"... o aquel de
"te quito de mis enlaces, aunque te sigo leyendo...(jódete)...". Curiosa forma de pasar del trono al calabozo... De todo esto he aprendido que
lo que no lees, ni ocurre ni existe...Absolutamente
TODOS estos días de ausencia he recibido algún comentario o correo de apoyo, de ánimo, de cariño, de simpatía... todos los días sin falta. De los ciento y pico comentarios de mi despedida, sólo he necesitado ocultar
dos, no por insultarme (
que me la pela), si no por incluir mis datos personales sólo para tocarme las pelotas. Y fíjate lo que son las cosas, que
me han contado que eso de aportar datos personales sin el consentimiento del afectado y acompañarlo de insultos y/o amenazas es un delito.
Llegados a ese punto, tenía varias opciones: 1.- Dejar de escribir y quedarme con la rabia contenida de dejarme vencer por "nadie"; 2.- Seguir escribiendo en otro lado intentando evitar mi
"estilo cecilístico" para no ser descubierta y machacada de nuevo, 3.- Escribir sólo para mí, como he estado haciendo estos años atrás cuando internet quedaba muy lejos ...pero
¡No me da la gana!... me ha enganchado el blog, me gusta que me repliquen y me discutan, eso sí, dando opción a contestar... la vieja excusa de los anónimos de
"yo no tengo blog", me la puedo creer, pero no me creo que no tengan correo electrónico para hacerles llegar mis contestaciones a sus
inteligentes comentarios...
La única opción válida ha sido
seguir escribiendo porque me da la gana y si a alguien le molesta lo que digo, que lo diga o ya sabe dónde se cierra esta ventana.Las reglas han cambiado. No tendré cuidado con lo que escribo, si acaso
evitaré el uso del plural en mis afirmaciones (
debe ser mi espíritu sindicalista..), para no parecer que mis escritos representan a una horda de fieles a mis ideas.
Sólo representan lo que yo pienso y he vivido, hasta los pensamientos pueden caducar nada más pulso enter...Al releerme me dí cuenta que sólo mostraba en el blog la parte de mí cachonda, vividora y divertida, aunque también quemada con el curro y crítica conmigo misma. Eso es porque no quiero contar las desgracias que esta vida me ha traído y dejar que algún hijoputa me meta el dedo en la llaga. Resulta fácil ver a la payasa, prepotente, pija, chulita y sobrada que escribe estas líneas, pero no se ve el esfuerzo que me ha costado llegar a tener lo que tengo ahora, que parece que me haya caído del cielo....
por los cojones...Podría decir -hipócritamente- que vuelvo porque la gente no ha dejado de pedírmelo, que me debo a mis seguidores, que me necesitan.... pero NO!!!
vuelvo porque me da la gana, porque no me he cansado de escribir y porque me revienta dejarme gobernar por gilipollas y cobardes, así que aquí me tienen con las pilas cargadas para recibir sus opiniones a favor o en contra o la típica falta de argumentos disfrazada de idioteces de mis enemigos íntimos anónimos...
También me presionaba pensar en los conocidos que me leen: gente de mi familia, amigos, compañeros de trabajo, mi costillo... ¿Es tan grave?...No, todos los que me conocen saben perfectamente cómo soy, no les va a sorprender nada de lo que lean aquí, en muchos casos ya me lo han oído y si no, pues ya lo saben.
No tengo caretas.El resto de gente que no conoce de mí nada más que lo que he escrito, puede pensar lo que quiera. Me da igual.
No vine aquí a hacer amigos pero si llegan, bienvenidos. He conocido a través del blog a gente estupenda y no quiero quedarme con el recuerdo de los idiotas sin cara ni firma.
Hoy día
6.6.6 es perfecto para
resucitar, porque aunque no creo en un dios bondadoso (que poco me ha ayudado), sí creo en
la figura del diablo personificado en algunos indeseables con una vida tan vacía que necesitan amargar a los demás para sentirse alguien... Sólo me ha quedado un
efecto secundario resultante de mi temporada en el infierno, pero podré superarlo....
Continuará...