30 marzo 2005

los amigos son para las ocasiones...

Hoy le dije a lukre que tenía medio post parido para hablar sobre los amigos y el sentido de la amistad. Pues lo he borrado y me he reseteado para intentar escribirlo desde otro punto de vista.

Hasta hace poco tenía unos amigos bastante buenos, teníamos muchos puntos en común, nos llevábamos muy bien, nos divertíamos, se nos pasaban las horas volando cuando estabamos juntos. De un tiempo atrás, y por cosas de la vida, nos hemos visto menos. Nuestra relación se ha enfriado un poco, e incluso cuando volvemos a hablar, me parece ver resquemores y comentarios picajosos. Para mí no ha cambiado nada, pero me da que ellos sí se han sentido abandonados, y han empezado a comerse la cabeza sobre las causas. Esto no lo dicen, pero se les ve en la forma de hablar, así que con todo lo que no nos decimos hablamos más que con las charlas irrelevantes que mantenemos. me jode pero no voy a dar explicaciones para corroborar mi frase favorita: explicacion no pedida, acusación manifiesta. Yo creo que no he pecado.

Con la gente es difícil acertar. No te dicen lo que realmente están pensando. Yo procuro decirlo, más que nada por que soy bastante lenguarazas y no puedo evitarlo, no reflexiono antes de soltar lo que pienso. Puede parecer una putada, pero tambien prefiero que la gente sea así conmigo.

Otra cosa es cómo lo ve el resto de la gente, no están acostumbrados a tanta sinceridad, que a veces les resulta hasta ingenua, coo los niños pequeños que sueltan todo lo que piensan.

Por ser así, generalmente he tenido algunos desencuentros con la gente. Lo que me apena, es que nunca he actuado para joder, y menos con un amigo, me parece que lo son todo en mi vida y yo necesito siempre gente a mi lado, así que no puedo andar jodiendo al personal.

Ahora me encuentro que la gente, no sé si por amistad, o por normas de sociedad, muchas veces se obliga a hacer cosas que realmente no quiere, simplemente por agradar a los demás. Veo incluso a algunas personas que se encuentran encadenadas a los deseos de los demás. Incluso yo misma me he visto en ese caso, y me parece bastante penoso.

Es difícil fijar la barrera entre nuestros propios deseos y el tener que agradar a los demás, no somos geishas de la sociedad.

Debe ser porque hoy precisamente la amistad me ha defraudado.

8 comentarios:

JIP dijo...

No sé qué pasa con la segunda mitad de los veinte que suele ser buen tiempo en los que perder amigos, o amistades, o tal vez algo distinto, más bien, darse uno cuenta de que tenía pocos amigos, los que quedan, y, quizá, demsiadas y quebradizas "amistades"...
Entre éstas últimas, lo sé por propia experiencia, no suele caer bien que uno diga lo que piensa, sea con ganas de tocar la moral o no, sino que se espera, antes al contrario, quizá por aquello de que "nos estamos ya haciendo personas de procecho", que uno diga lo que se espera que ha de decir, en otras palabras, ser las más de las veces, profundamente hipócrita...

A los amigos de verdad, en cambio, no te los sacarás de encima tan fácilmente, no los molestarás verdaderamente diciendo lo que piensas, estarán ahí, sí lo son, y lo merecen, y los mereces -y merecemos-... confío...

un saludo.

celemin dijo...

Me gusta tu frase favorita :)

En cuanto a lo de decir siempre lo que se piensa, es un tema delicado...por lo menos hay que esperar un poco antes de decir algunas cosas, se evitan meteduras de pata.

Lukre dijo...

Yo tenía un tío que decía que la relación más complicada del ser humano era entre "hermanos". Pues los amigos en algunos casos tienen una relación como hermanos con nosotros o creen tenerla, por lo tanto se forman paridas mentales que uno a veces acepta a los Hermanos pero no debería a los amigos. A los hermanos se los tiene no por decisión propia, y a los amigos si.
Creo que el problema reside en que algunos tienen un sentimiento de posesión, "es mi amigo" por ej, se escucha, y cuando por lo que sea se cambian un poco las reglas del juego, les jode.
Que complicado es contentar a todos no? Ceci, tu frase “Es difícil fijar la barrera entre nuestros propios deseos y el tener que agradar a los demás, no somos geishas de la sociedad”
Que razón tenes. Si te dedicas a tus cosas dirán, “que rara es”, si te dedicas a contentar a los demás “que pesada”.
Lo de siempre.
saludillos

Michi dijo...

Es dificil tener tiempo (ellos y tu) para mantener el contacto con todos los amigos(as)...por eso yo recomiendo el messenger a todos (family included) ;-)

criztina dijo...

En la parte que me pueda corresponde a mí, sigue siendo tu, dime todo lo que piensas, no te cortes ni te muerdas la lengua (que luego sangra!). A mí no me tienes que dar ninguna explicación, soy "sólo" tu amiga, ¡no me debes nada!. Paso de cotilleos y chismorreos. Me encanta cómo eres y por eso te considero una amiga (a pesar de que nos unan otras cosas todos los días), sin exigencias.
Para mi, la amistad es un concepto difícil de definir, y evoluciona con el tiempo.
La amitad de los 13 no es la misma que la de los 30. A los 13 te pasas horas colgada al teléfono con tu amiga del alma, hablas todos los días, y el día que no lo haces hay mosqueo.
La amistad también madura, y esas cosas dejan de tener importancia, y lo que queda es el sentimiento y el sentido. ;-)

Anónimo dijo...

Bueno, se te ve encantada de haberte conocido. Ellos son los picajosos, ellos son los que fallan, tu no vas a dar explicaciones, tu sólo eres sincera...¡Piensa que no van a ser ellos los culpables de todo!¿o tal vez si?
La sinceridad no te da carta blanca para hacer daño, la amistad se merece cierta atención, no abandono. Pero bueno, si han sido ellos...tu tranquila, al fin y al cabo tu has sido "políticamente correcta"

Anónimo dijo...

Hola, por experiencia te diré que las amistades hay que cultivarlas, como las plantas.
Se merecen cierto cariño, que les quites lo que les pueda hacer daño, que les hagas caso de vez en cuando y algo de riego, no que te mees en ellas.
¿Por qué dices que ellos están picajosos? ¿Por qué lo tuyo es sinceridad? ¿Por qué ellos actúan mal y tu tan bien?

laceci dijo...

No siempre actuaré bien, pero lo intento. Si alguien se toma a mal lo que digo o hago, me lo debe decir, no soy adivina. Cuando alguien hace algo que me disgusta, intento hacérselo saber directamente, no con indirectas o evasivas. Quizá el error está en esperar la misma franqueza por parte de los demás. Olvidaba que vivimos en un mundo hipócrita donde lo importante es lo que digas, no lo que pienses. Que pena!