28 agosto 2006

A Cascais, en la nariz de Iberia


Hemos desayunado pan integral con mermelada viendo los patos del lago que no sé ni como se llama. Luego recogimos la tienda y retomamos el viaje en para encontrar un nuevo camping. Lo chungo es volver a meter todo el equipaje de nuevo en las maletas que vinieron, por esa mala costumbre que tienen las cosas de descomprimirse cuando las sacas.

La carretera nos llevó a un Peniche frío y nublado, así que abortamos al misión de quedarnos allí y seguimos carretera y manta.

La cosa mejoró por el camino, sobre todo después de comer. Hoy tocó "Frango a Maneira", vamos que ya me salía el pollo por los ojos, pero es que fuímos a parar a un sitio que sólo vendían pollos asados...hay que joderse... (menos mal que el postre Doce da casa, me alegró el michelín :)

Pasamos por Ericeira, un sitio costero muy chulo y con un marisco de mucha fama, pero ya habíamos comido. Intentamos buscar camping y vimos uno muy chulo y muy pijo, situado enfrente de una playa de surfistas. Lo rechazamos por caro y porque la piscina estaba aparte y nos costaba 2.90 euros más al día (por barba!!).

Llegamos a Cascais, a un camping que estaba al lado de una playa muy parecida a las que se ven por Tarifa, así que sólo hizo falta ese detalle para decidir quedarnos allí.

Montamos el tenderete y nos fuímos a dar una vueltecica.

Llegamos a un sitio turístico llamado "Boca do Inferno", que son unas cuevas creadas por el mar al dar contra la costa. El día que fuímos estaba tranquilo, pero aún así acojonaba bastante la vista al asomarse.



Tras le excursión volvimos a "nuestros aposentos" donde cansadicos nos dormimos con el impagable rugir del mar de fondo.

La foto friki de hoy es lo comunicados que tienen que estar algunos incluso estando de camping: