11 agosto 2005

El capítulo cinco

(Hay que conocer toda la historia anterior...)
La cita era a las cuatro y media, empezó a acelerar sus pasos, porque no quería llegar demasiado tarde. Notaba los tallarines revueltos con el café en su estómago. Debía hablar con alguien llamado Leo, según le había comentado su contacto en la última llamada.

Llegó a la puerta y llamó según la clave, tres toques cortos una pausa de tres segundos y otros dos toques. Se abrió la puerta y tras la oscura estancia apareció una pelirroja elegantemente vestida con un traje de chaqueta. Tenía una edad indeterminada, quizá de la quinta de Nicole Kidman y con un físico parecido, incluso con esa frialdad. Fantaseó con la posibilidad de follársela, pero pensando en su propio aspecto dealiñado, desestimó enseguida esa idea.

- ¿Señor Smith?

- Sí, yo mismo- dijo tendiéndole la mano- John.

- Encantada – cogiéndole la mano con un fuerte apretón- Leonor Fitzgerald.

- ¡Ostia!- pensó- el tal Leo es una piba.

Sin poder evitarlo puso cara de sorpresa.

- Algún problema?

- No, no..que va – balbuceó nervioso- es que no tenía el gusto de conocerla.

- Por favor, llámame de tú

Le agarró del brazo y le acompañó a la estancia. Había una mesa amplia de despacho, dos sillones enfrente y en uno de los lados de la estancia, un gran diván rojo que parecía bastante cómodo. Martin se quedó parado por un momento sin saber dónde sentarse.

- Vamos a sentarnos aquí- dio señalando aquel diván.

El se sentó primero. A pesar de la amplitud del diván, ella se sentó a su lado, quizá demasiado cerca para la mujer educada que aparentaba. Tanta abstinencia sexual y la presencia tan cercana de aquella mujer, le puso nervioso. Ella lo notó y se sonrió. Aún se acercó más.

- ¿Te encuentras bien?- Dijo mientras le ponía la mano sobre el muslo.

Aquel gesto, le dejó sin aliento. Notó los ojos de la pelirroja clavados en su paquete, que ya empezaba a dar señales de vida. Ella se desabrochó un botón más de la camisa, que ahora dejaba ver la puntilla de su sujetador de fino encaje blanco. Aquella zorra le estaba poniendo muy caliente y ella lo sabía.

- Te veo tenso, quizá deberíamos relajarnos un poco antes de hablar de negocios.

El pantalón comenzaba a oprimirle.

Ella estaba disfrutando con aquel juego. El sentía una mezcla de incredulidad y deseo de follársela sobre el diván. Leonor se levantó y se puso frente a él. Bajó la cremallera de su falda, que inmediatamente cayó al suelo. Se quitó la chaqueta y terminó de desabrocharse lentamente la camisa.

Martin se colocó la polla, que rebelde ya quería escapar de su jaula. Ella se arrodilló delante de él, le bajó la cremallera, le desabrochó el botón del pantalón y se lo bajó hasta los tobillos junto con los calzoncillos. Le separó las rodillas y se acercó a él, dejando caer su sujetador al suelo y rozando con sus pechos generosos su entrepierna.

Acercó su boca y comenzó a lamerle la polla de arriba abajo varias veces con elegancia. Martin miraba al techo de la estancia, mordiéndose el labio de placer. Ella se la metió hasta la garganta y comenzó a acelerar sus movimientos, salivando de una manera tan escandalosa que le hacía recordar a su deseada Sara. Este recuerdo le sobreexcitó y no pudo evitar llevar sus manos a la cabeza de Leonor, para acercarla aún más a su cuerpo. Siguió otro rato y pensó que debía follársela como más le gustaba, embistiéndola desde atrás. La hizo levantarse y arrodillarse sobre el diván apoyándola sobre uno de sus brazos.

Ante él veía un precioso culito en forma de corazón cubierto por un tanguita de encaje que arrancó literalmente. Sobre aquella preciosa piel blanca apareció un símbolo que le resultaba horriblemente conocido.


Toda la sangre acumulada en su polla, volvió a regar su cerebro y empezó a recordar cómo había empezado a huir y a tener aquella pesadilla recurrente que le atormentaba todas las noches.

Entonces sonó el teléfono…

Continuará aquí

7 comentarios:

El inadaptado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
El inadaptado dijo...

Dios, que bueno. Con símbolos misterioros y todo. ¿Será una espía de H.I.D.R.A.? Genial me ha gustado mucho.

Pero un detalle Ceci, cielo. Te has olvidado de poner el enlace al siguiente blog, el de Frunobuland. Que no se rompa la cadena!

porlacara dijo...

Veo que el relato toma carices sexuales importantes jajaja ;)

Entre eso y la intriga final esto puede dar mucho juego...

Pistacho Veloz dijo...

Dan ganas de participar...

monocamy dijo...

Sólo... s.... ssolo pensáis ense... enses... en sexo..

guarrosss... os...

jjjoeerrr... quép quépostura más complicada, así no hay qquienescriba...

Al diablo! me hago la paja luego.

diosssss...

Ammm, qué relato tan chulo. ¿Cómo continuará, o sea me pregunto yo, fríamente?

bueno... fríamente, lo que se dice fríamenteee.....

:****

P.D.
ya sabes, ceci: la ruleta. La próxima jpg podría ser mañana o en octubre... :O

resisssteeeeeee

oiwejfoijefij dijo...

¿Por qué?
Esa pregunta que aterrorizaba a nuestros padres es nuestra tierna infancia, esa pregunta que nos pone la piel de gallinas algunas veces.
Los invito a preguntarse los por qué, como un ejercicio de regresión a aquellas épocas en las que eramos una hoja en blanco... mejor dicho, para que recordemos que siempre seremos una hoja en blanco sedienta de tinta.
Por qué se me ocurrió esto? Porque creo que es un linda manera de producir.
Estás invitad@ a participar en este proyecto =)
Es simple, sólo hace falta entrar en http://mepreguntoporque.blogspot.com y jugar un rato.

Woed dijo...

Wow! Martin no ha esperado a Sara. Me pregunto ¿le quedarán fuerzas para embestir a Sara?