O eso o es que intentaron envenenarme ayer, porque me pedí una miserable copa de bombay con tónica a dolorosos 8 euros y no llegué a terminarla. Me tuve que salir del bareto a tomar el aire porque se me movía todo lo de alrededor y no sólo hablo de las personas que bailaban, si no las columnas y la barra del bar.
Afortunadamente venía el costillomóvil a recogerme y casi me mantenía en posición vertical sin tambalearme cuando llegó.
Recorrimos el camino de vuelta a casa jugando al exorcista (yo hacía de la niña y él de cura).
Hoy he resucitado a las cinco de la tarde y me he comido unas alitas de pollo al curri que por el momento siguen en mi estómago. Ya se me ha pasado el dolor de cabeza .
¿La cena? Bien, no conocía al 75% de la gente, pero resultaron ser majos. Afortunadamente nadie vió el lamentable estado en el que me fuí de allí y menos mal, porque si no me cuelgo un sanbenito de esos que cuesta sacarse de encima.
Hoy es el típico día que juro que jamás volveré a salir por Madrid. Al final mi pálpito del día que empieza perfecto pero acaba fatal, fue acertado.
Afortunadamente venía el costillomóvil a recogerme y casi me mantenía en posición vertical sin tambalearme cuando llegó.
Recorrimos el camino de vuelta a casa jugando al exorcista (yo hacía de la niña y él de cura).
Hoy he resucitado a las cinco de la tarde y me he comido unas alitas de pollo al curri que por el momento siguen en mi estómago. Ya se me ha pasado el dolor de cabeza .
¿La cena? Bien, no conocía al 75% de la gente, pero resultaron ser majos. Afortunadamente nadie vió el lamentable estado en el que me fuí de allí y menos mal, porque si no me cuelgo un sanbenito de esos que cuesta sacarse de encima.
Hoy es el típico día que juro que jamás volveré a salir por Madrid. Al final mi pálpito del día que empieza perfecto pero acaba fatal, fue acertado.




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